El 6 de noviembre de 1845, la Convención Constitucional de Cuenca decretó un nuevo escudo de armas, basado en el diseño presentado el 30 de octubre por el Dr. Pablo Merino, presidente de la Convención.
También se decretó una nueva bandera nacional, basada en los colores de la bandera del 9 de octubre de 1820, pero arreglados en tres franjas verticales, blanco, celeste y blanco, llevando siete estrellas, una por cada provincia.
El escudo era un cambio total del precedente de 1843, pues la Revolución Marcista representó la auténtica libertad del Ecuador, que había pasado de ser gobernado por los españoles, a ser gobernado por militares nacidos fuera del territorio ecuatoriano, con el breve paréntesis del Guayaquil independiente.
Los elementos del Escudo no han variado desde esa época, aunque hay que hacer notar que desde su primera graficación impresa, en 1846, se reemplazó la rama de palma por la de olivo, sin variarse lo que dice el decreto. La rama de olivo tiene el significado de paz. La rama de palma simboliza el martirio de quienes nos dieron la independencia.
Eduardo Estrada Guzmán
Autor de "La Bandera del Iris..."